IDILICA MAGAZINE

Oaxaca es un IDILIO, una tierra bella, compleja y diversa.

Volver a los diecisiete. Caifanes en Oaxaca.

Texto: Laureana Toledo

Fotografía: Emmy Hernández
IG @emmyphotography13 · FB/EmmyPhotography

Volver a los diecisiete
Después de vivir un siglo
Es como descifrar signos
Sin ser sabio competente
Volver a ser de repente
Tan frágil como un segundo
-Violeta Parra

Ojalá con más conocimiento. Que la vida nos conserve y nos regrese con la gente que queremos, con gente que tanto quisimos.

Después de casi medio siglo, hay algo que se vuelve entrañable de la idea de poder regresar, de alguna forma, a ese punto de nuestra vida en que había más tiempo y donde las cosas eran más sencillas.

¿Cómo volveríamos y a cuál de todos los puntos de la historia común?

A momentos menos dolorosos, tal vez.

Tal vez por un momento.

Si tan solo por un momento y regresar intacta. Cerrar los ojos y pensar que el tiempo no ha pasado, que las cosas son como antes pero a través de la mirada de nuestra experiencia actual. Nuevas vistas a través de viejos agujeros.

Con la música se puede.

La desgracia nos juntó hace dos años: Saúl me buscó entonces para saber
cómo ayudar a los damnificados del sismo en el Istmo. Este año el dolor
nos volvió a juntar, cuando me pidieron permiso para homenajear en una canción a mi padre recién muerto. Durante la comida del día del concierto, hablaba con Alfonso y Rodrigo de la muerte de nuestros respectivos padres. Más tarde en el camerino se unieron los demás con sus historias. La mía era la más reciente, pero no la más vigente. Me sentí abrazada desde un lugar que solo el dolor profundo entiende.

Durante el concierto, las miles de voces que se van enredando con la de Saúl, con la propia, la potencia del canto colectivo que alivia. La energía que brota con la destreza indiscutible de cada uno de los músicos, sí, pero en conjunción entre ellos y con el público y su entrega, con la música con la que crecimos. Hay algo que sucede y que no se puede explicar, y es eso lo que desata la magia del concierto en vivo, de la experiencia de sentirse parte de algo. Tal vez por un momento.

Cerrar los ojos y pensar que el tiempo no ha pasado, volver a los diecisiete, desde la fragilidad de saber qué tan pronto se nos va todo.

Excepto la música.


Return to seventeen / After living a century
/ It’s like deciphering signs
Without being competent or wise / Suddenly be again
As fragile as a second

Violeta Parra

Hopefully with a bit more knowledge. May life preserve us and return us to the people we love, to people we’ve loved so much.

After almost half a century, something becomes endearing in the idea of being able to return, somehow, to that point in life where we had more time, when things were easier.

How would we do it and to which of all the shared stories?

To less painful moments, perhaps.

Maybe for a brief moment.

If only for a moment, and return unbroken. To close your eyes and think that time hasn’t passed, that things are as they used to be and being the way we are now. New views through old holes.

It is possible through music.

Tragedy brought us together two years ago: Saul looked me up to know how they could help the victims of the isthmus earthquake.

This year, pain brought us together again, when they asked me if they could honour my recently deceased father in one of their songs. During lunch on the day of the concert, I talked with Alfonso and Rodrigo about the death of our fathers. Later in the dressing room the others joined with their own stories. Mine was the most recent, but not necessarily the most painful. I felt embraced from that place that only deep pain can understand.

Caifanes en Oaxaca.

Thousands of voices entangled, with that of Saul, with each other’s voice. The energy flowed with the undisputed skill of each of the musicians, yes, but only in conjunction with each other and with the audience, releasing the power of collective energy, to the music we grew up with.
Something happens that cannot be explained, and that is the magic released in a live concert, the experience of feeling part of something. If only for a moment.

To close your eyes and think that time has not passed. Return to seventeen, with the frailty of knowing how soon everything passes.

Except for the music.

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