IDILICA MAGAZINE

Oaxaca es un IDILIO, una tierra bella, compleja y diversa.

ENTRE EL CALOR DEL COMAL, INSECTOS, TEJATE Y MEZCAL

LUZ DE LUNA CELEBRA SU SÉPTIMO ANIVERSARIO

TEXTO: BEATRIZ ORTIZ

FOTOGRAFÍA: DALÍ NELIO

Luz de Luna, este pequeño, acogedor y sustancioso refugio culinario en Huayápam se encuentra de aniversario, y además de ofrecer su ya peculiar carta de alimentos inspirada en pura tradición familiar con recetas únicas e interpretaciones contemporáneas, hay un par de nuevas adiciones que prometen, con seguridad, hacer feliz a tu paladar. La primera de ellas son los gusanos pochocuiles, que se guisan con el sazón único de Micaela, la cocinera de Luz de Luna; se sirven preparados en tacos o tostadas y tanto la textura como el sabor son muy parecidos a un chicharrón, pura proteína y producto endémico de nuestro Estado. 

Para la familia Luz de Luna ha sido siempre muy interesante el uso de insectos como materia prima para cocinar, los pochocuiles son solo de temporada y se dan en árboles de pochote y  mezquite, también las chicatanas son un ingrediente indispensable en la cocina de cualquier amante de la gastronomía oaxaqueña y los gusanos de maguey, así como los chapulines y las hormigas mieleras, lo mismo: básicos por su misma naturaleza y sabor únicos. Además de este exótico platillo elaborado con gusanos, en la carta habitual del restaurante hay platillos favoritos para desayunar y comer, como los alimentos de maíz elaborados al comal: los clásicos huevos, las tetelas rellenas de quesillo y frijoles con su toque de crema ácida y una ensaladita especial con aguacate criollo y rabanitos, memelas y sus impresionantes empanadas de mole amarillo y verde, este último favorito de los comensales. Y para comer: el espinazo en hoja de plátano, los tres suculentos tacos surtidos de carne de res con un consomé calientito y especiado para levantar a cualquiera un fin de semana; la barbacoa elaborada en cocción lenta  entre hojas de plátano, sazonada con distintos chiles nativos de Oaxaca y desde luego, la costilla de cerdo frita, bañada en una salsa de hormiga (endémica de Huayápam), acompañada de una pasta de frijoles delgados refritos; este último es muy seguramente el platillo estrella de este cálido recinto. También está la trucha: platillo originario de sus vecinos de Tierra Colorada en Ixtlán de Juárez, interpretada a su modo: con salsa de chapulines y acompañada de un arroz negro, frito  y guisado con huitlacoche y maíz criollo.

A partir de las 13.00 hrs. Luz de Luna te recibirá con un pequeño tejate, símbolo inequívoco de la gastronomía de este pueblo; en Huayápam existen unos 300 árboles de rosita de cacao con más de cien años de vida; la elaboración de esta gran bebida a base de rosita de cacao, cacao, hueso de maguey y pisle, es una de las principales actividades económicas del pueblo.

En septiembre puedes disfrutar de los deliciosos chiles en nogada con la receta propia de Luz de Luna, en noviembre el clásico mole de guajolote y su chocolate elaborado en casa, desde el tostado del cacao en el comal de leña hasta el molido en metate.

Y una comida exquisita indudablemente se tiene que maridar con una gran bebida: desde buenos mezcales como arroqueños, tepeztates, ensambles (jabalí + coyote), puntas de coyote,  y claro, el mezcal de la casa, hasta vodkas, whiskeys y rones oaxaqueños. Nuestra recomendación es maridar con alguno de los cocteles ideados especialmente en Luz de Luna, como el Moon Rub que es para ellos un conjunto de sabores que te recordarán siempre tu visita a Huayápam, elaborado con piña mielera quemada de Tuxtepec, aromática albahaca criolla, xoconostle, bourbón añejado y mezcal de la casa, un trago muy fresco y equilibrado. También elaboraron su propio sour, el Cuish: limón, sirope de la casa con panela, clara de huevo y mezcal, que se ha hecho ya favorito de los comensales. Lo mismo el Coyote Mule, un clásico reinterpretado: jengibre, toronja, limón, albahaca, mezcal y piña en un vaso de cobre para conservar el frío.

Luz de Luna abre sus puertas diariamente de 9 de la mañana a 6 de la tarde.

Calle La Paz #6, C.P. 68287, San Andrés Huayápam, Oaxaca. Tel.: 951 540 8091.

IG / FB: @luzdelunahuayapam


Luz de Luna, this small, cozy and important culinary refuge in Huayápam is celebrating its anniversary, and in addition to offering its already unusual food menu inspired by family tradition with unique recipes and contemporary interpretations, there are a couple of new additions that promise, for sure, make your palate happy. The first of these are the Pochocuiles, worms originating in the Oaxaca Mixtec region; they are cooked with the unique seasoning of Micaela, the great cook of Luz de Luna. They are served prepared in tacos or tostadas and both the texture and taste are very similar to a pork rind: pure protein and endemic product of our State.

The use of insects as a raw material for cooking has always been very interesting for the Luz de Luna family, the Pochocuiles are only seasonal and occur in pochote and mesquite trees; in addition, the Chicatanas are an indispensable ingredient in the kitchen of any lover from Oaxaca gastronomy; there are also Maguey worms, as well as Chapulines and Honey Ants: basic by their very nature and unique flavor. In addition to this exotic dish made with worms, on the usual restaurant menu there are traditional favourites for breakfast and lunch.

There are comal-made corn foods: the classic eggs, the Tetelas stuffed with cheese and beans with their touch of sour cream and a special salad with Creole avocado and radishes, Memelas and their impressive yellow and green mole patties, this last option is a favorite of diners. And for lunch: the three succulent assorted beef tacos with a warm and spicy consommé to lift anyone spirits; the Barbacoa slow-cooked between banana leaves, seasoned with different native peppers from Oaxaca and of course, the fried pork rib, bathed in an ant sauce (from Huayápam), accompanied by a paste of beans; the latter is very surely the star dish of this restaurant. There is also trout: a dish originally from the neighbors of Tierra Colorada in Ixtlán de Juárez, interpreted in its own way: with Chapulin sauce and accompanied by a black rice, fried and stewed with Huitlacoche and Creole corn. From 13.00 hrs. Luz de Luna will receive you with a small Tejate, an unequivocal symbol of the cuisine of this town; in Huayápam there are about 300 Cocoa Rosita trees all more than one hundred years old; the elaboration of this great drink based on Rosita, Hueso de Maguey, Cocoa and Pistle. It is one of the main economic activities of the town.

And an exquisite meal undoubtedly has to be paired with a great drink: from good Mezcales such as Arroqueños, Tepeztates, mixtures (jabalí + coyote), coyote tips, and of course, the house Mezcal, to vodkas, whiskeys and Oaxacan rums. Our recommendation is to pair with one of the cocktails specially designed by Luz de Luna, such as the Moon Rub which is a set of flavors that will always remind you of your visit to Huayápam, made with burnt honey pineapple from Tuxtepec, aromatic Creole basil, Xoconostle, aged bourbon and the house Mezcal: it is a very fresh and balanced drink. They also made their own sour, the Cuish: lemon, house syrup with panela, egg white and Mezcal, which has already become a favorite of diners. The same applies to the Coyote Honey, a classic reinterpreted: ginger, grapefruit, lemon, basil, Mezcal and pineapple in a copper cup to keep it cold.

Luz de Luna is open daily from 9 in the morning to 6 in the afternoon. 

Calle La Paz #6, C.P. 68287, San Andrés Huayápam, Oaxaca. Tel.: 951 540 8091.

IG / FB: @luzdelunahuayapam

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