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Teotitlán del Valle – Museo comunitario y un dia de plaza

Texto: Frederick Jiménez Silva / Fotografía: Dalí Nelio

Mercado de Teotitlán del Valle, una Casa de la Milpa Levantarse temprano es la primera regla para disfrutar de este mercado, que en sus días de plaza expone los productos de distintos pueblos de la Sierra, la mixteca y valles centrales, desde las 09:00am y ya languidece a las 11:00am.

Su espacio pequeño, en comparación a otros mercados, como el de Tlacolula, lo hace más cálido, más cercano.

Martes, viernes y sábados son los días que se consideran de “plaza” en esta locación, lo que quiere decir que es el día en que distintos productores, aparte de los que siempre venden allí, transportan sus productos para venderlos, formando conglomerado alegre de variedad y color al mercado.

Es un mercado que ha venido viajando dentro del pueblo, siempre cerca de la iglesia, como lo indica la placa encima del portal del que ahora es el Museo Comunitario Balaa Xtee Guech Gulal, que reza: “Mercado EL PROGRESO, construido por el Ayuntamiento de 1941”, cumpliendo esta función hasta el año 1983; cuando fue movilizado hasta el sitio actual, al otro costado de templo.

Me gusta llegar allí primero porque es donde se disponen las marchantas, con lo más fresco, lo más local, si lo dejas de último, seguramente te perderás la oportunidad de conseguir los ingredientes de mayor calidad. Se encuentran huevos criollos y aguacates, mientras otra señora te invita a que pruebes sus chapulines.

Si no quedas satisfecho con el atole, muy oportuna aparece Guillermina con las opciones del día en tamales, que regularmente son de chepil, rajas o frijol, y en ocasiones especiales de mole; todo esto pasa mientras ella ayuda a su vecina de puesto a vender las tlayudas blandas, que pueden ser amarillas o blancas. Sigue en el camino, el puestito de Berta, siempre señorial, expone la cosecha de su milpa, en su pequeña mesa de mantel florido plástico, se agrupan el chepil, el chepiche, elote entero o desgranado, limones criollos que son festín amarillo y verde, chiles frescos y tamales de elote.

El queso fresco que puede ser quesillo, panela y “fresco” se vende desde hace un tiempo envuelto en hojas de totomostle, al igual que las porciones de masa de maíz, bonitos empaques naturales que contrarrestan el plástico; aprovecho para compartir como consejo, llevar en lo posible envases reusables, cada vez son más las vendedoras que se suman a una campaña para disminuir el uso del plástico. En esta temporada, se ven los guacales rojos de tomates maduros, hermosos y jugosos, se venden por precios muy bajos, por lo que me enloquesco un tanto comprando por montón, haciendo salsas y concentrados para guardar en envases por largo tiempo. Se notan cada vez más flores en el día de plaza, varias señoras se arman ramos sencillos y delicados con margaritas, girasoles, rosas, caléndulas y otras, cortadas todas en sus patios.

Hay nopales, de los regulares y uno que me llamó la atención, por ser un bloque grueso de capa verde y centro cristalino, al consultar a la vendedora, dice “es nopal blanco, se cocina con agua y sal y unas cuantas hojas de aguacate” y la señora que vendía al lado unas tortillas le completa “yo los cocino con agua de ajo, licúo varios dientes de ajo en el agua que pongo a hervir y queda bien rico”. La mesa de los verdes por excelencia es la mesa de Minerva, quien siempre sorprende por la variedad de ingredientes que ofrece, todo sembrado en su casa. Ella vende no solo hierbas o plantas muy usadas localmente, como el cilantro criollo o perejil; se ven al lado hasta más de tres variedades de lechugas y kale, apio, arugula y ,que sorpresa, también flores.

Igualmente están presentes los vendedores de panes dulces, seguidos de los que bajan de la Sierra Benito Juárez que llegan cargados de papas con sus variaciones de violetas y rosas en la piel delgada que las cubre, amontonados tuberculos al lado de manzanitas amarillas criollas, chícharos y habas frescas. Antes de irnos, si aún se necesita más chepil, más maíz, más calabacitas, chilacayotas, flores de calabaza; se debe pasar por el patio central, donde se aglomeran varias mujeres  vendiendo las riquezas de sus milpas, para hacer sopas, arroces, asopados, espesados, y una infinidad de preparaciones con el sabor de este pueblo.

Comprar en día de plaza en este mercado, es dejarse dar abrazos de calidez sensorial en cada paso, es abrirse a la convivencia, es conectarnos con la gente, con la tierra, es hacernos más humanos.

Igualmente están presentes los vendedores de panes dulces, seguidos de los que bajan de la Sierra Benito Juárez que llegan cargados de papas con sus variaciones de violetas y rosas en la piel delgada que las cubre, amontonados tuberculos al lado de manzanitas amarillas criollas, chícharos y habas frescas. Antes de irnos, si aún se necesita más chepil, más maíz, más calabacitas, chilacayotas, flores de calabaza; se debe pasar por el patio central, donde se aglomeran varias mujeres  vendiendo las riquezas de sus milpas, para hacer sopas, arroces, asopados, espesados, y una infinidad de preparaciones con el sabor de este pueblo. Comprar en día de plaza en este mercado, es dejarse dar abrazos de calidez sensorial en cada paso, es abrirse a la convivencia, es conectarnos con la gente, con la tierra, es hacernos más humanos.

Centro Cultural Comunitario Teotitlan del Valle Un edificio grande, monumental y moderno, en medio de Teotitlán del Valle, resalta entre casas menos altas de origen colonial en su mayoría. Es el Centro Cultural Comunitario Teotitlán del Valle, inaugurado el 18 de agosto de 2018 y que se ha convertido en un punto de encuentro importante de divulgación cultural de locales y foráneos. El complejo se compone de tres espacios diferenciados: el museo y salones de aprendizaje; la biblioteca y una tienda, además de áreas abiertas y jardines. Es un proyecto dirigido por mujeres, un grupo de diez de ellas, todas habitantes del pueblo, y que por dos años deben cumplir con varias horas de trabajo voluntario, sin pago alguno, para cuidar y mantener este lugar y a su vez preservar y difundir el patrimonio cultural inmaterial de esta comunidad. En sus niveles, puede el visitante sumergirse en las tradiciones y costumbres de Teotitlán, pueblo zapoteco, poseedor de una riqueza artesanal y de costumbres complejas, aún presentes; como ejemplos: las dinámicas para formalizar una pareja hasta llegar a una boda; vivir regidos por “usos y costumbres”, manifestaciones artesanales como el tejido con lana y otros materiales; el teñido de hilos con pigmentos naturales; las impresionantes velas de cera que pueden ser largas y sencillas, o muy recargadas; la danza de la pluma. Todo acompañado con material visual y didáctico que proyecta o explica claramente cada manifestación. Este centro cultural es el resultado del concurso CEMEX, que al otorgar al estudio de arquitectura PROMOTORA, el galardón “Espacio Colectivo” en 2017 por este proyecto, pudieron ejecutarlo contando con el apoyo de la Subsecretaría de Planeación e Inversión Pública de la Secretaría de Finanzas.

Está hecho de concreto con ángulos duros, pintados con colores tierra. Son veintitrés escalones desde la plaza del Municipio, bajando frente al museo para llegar hasta la biblioteca, la cual esta llena de libros de arte, historia, cuentos y más, donados en su mayoría por el importante artista Francisco Toledo, en el segundo nivel, arriba, hay un salón de computación y alrededor libros de literatura universal . En la tienda se organizan para vender las piezas de artesanos locales que no cuentan con un espacio para exhibirlas y comerciarlizarlas, así que aprovechan para llegar a un público más amplio, sobretodo a los turistas que visitan el centro cultural. La muestra actual del museo contó con la colaboración de la museografa Lluvia Sepulveda y miembros de la comunidad. La exposición esta abierta al público sin ningún costo, aunque si el visitante desea hacer un donativo, en la entrada existe una caja de madera donde se puede depositar el mismo.

La cartelera de actividades en el mes de marzo se resume en Clases de Ingles los días martes y jueves, Taller de Música los días sábados y domingos, y Taller de Zapoteco los días sábados.

Dirección: Av. Al Hidalgo. Teotitlán del Valle. Oaxaca.

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