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DEMIÁN FLORES plasma en América la realidad del país

Texto: Gina Mejía / Fotografía: Archivo Demián Flores

*América. Visiones nuevas desde el viejo mundo se presenta en el CaSa

América. Visiones nuevas desde el viejo mundo es la exposición, integrada por 54 obras gráficas y una instalación, con la que Demián Flores (Juchitán, Oaxaca, 1971) llega al Centro de las Artes de San Agustín (CaSa).

La muestra presenta cuatro series: El buen salvaje, Antropofagia, La destrucción de las Indias y América. El artista expresó en entrevista que la serie que da nombre a la muestra se trata de un diálogo con un libro que se llama América de Theodor de Bry y pertenece a la colección de la biblioteca del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO).

“Theodor de Bry fue un grabador del siglo XVI muy interesante e importante, porque hizo toda la imagen que se consumió en Europa de esa época, esa imagen que fue usada por toda la parte protestante europea porque eran imágenes críticas hacia la conquista y la iglesia”, detalló el artista juchiteco.

A Flores lo que le atrajo de este grabador es que nunca vino a América, “toda la construcción visual que hizo de este imaginario lo hizo a partir de las crónicas o de algunas imágenes que compró de viajeros que vinieron”.

“Hay una especie o una parte de artificio o de cosas que están apegadas a la realidad pero hay otras que son totalmente invenciones, hay una especie de invención de América y cómo en Europa se empieza a consumir esa imagen idealizada, estilizada de una América que era totalmente distinta”, comento Demián Flores.

El grabador explicó que al igual que De Bry, que tomó como referencia esas imágenes y crónicas, él se basa en sus estampas para crear a partir de sus escenarios una actualización sobre la realidad y violencia que estamos viviendo.

“Cada uno de los núcleos hace referencia a partes específicas, por ejemplo la parte de Antropofagia tiene que ver con lo que vivimos con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, en la parte de El buen salvaje, se ve que son soldados norteamericanos los que llegan a sustituir a ese buen salvaje idílico que fue representado”.

Flores comentó que los artistas lo que hacen es traducir la realidad que les toca vivir por medio de una herramienta, las imágenes.

Dijo ser una persona que trabaja a partir de su realidad, “el arte no da respuestas, hace preguntas, todo el tiempo me pregunto, el punto donde yo me paro es en reflexionar lo que me ha tocado vivir, esa parte que tengo de Juchitán, pero también la parte de la ciudad, en esos núcleos que llegan a espacios fronterizos donde está la otredad, donde hay un diálogo con lo otro”.

Lo que presenta en el CaSa es un proyecto que le llevó alrededor de cuatro años, la primera parte la realizó con una beca del Sistema Nacional de Creadores después siguió con el proyecto hasta concluirlo.

El artista expresó que exponer en el CaSa “es un privilegio para cualquier artista porque es un centro de cultura y es un espacio idóneo para los que hacemos arte”.

Abundó que el espacio es uno de los lugares más loables para montar una exposición, “porque la galería es grande y se presta para poder inventar y proponer desarrollos museográficos que a veces es complicado en otros sitios”.

El artista mantiene una estrecha relación con el CaSa, ya que es el coordinador del diplomado Escuela de grabado menos tóxico que este 2019 se encamina a formar a su quinta generación y es uno de los programas más esperados cada año por los artistas y estudiantes interesados en los procesos de gráfica tradicional.

Sobre la exposición la curadora de la muestra, Lluvia Sepúlveda Jiménez, indicó que la obra abreva en las ilustraciones de Theodor De Bry, un editor y grabador del siglo XVI originario de Lieja, en la actual Bélgica, quien realizó una vasta producción de estampas sobre el continente americano sin haber viajado jamás a dichos territorios. 
 
“A casi cinco siglos de distancia, la obra de Theodor De Bry se lee como una construcción visual del asunto americano desde el imaginario europeo, una reinterpretación iconográfica que sirvió también como telón de fondo para lanzar una dura crítica al expansionismo de la Corona española en el norte de Europa, a través de crudas imágenes sobre la conquista ibérica de los territorios en el Nuevo Mundo”, detalló Sepúlveda Jiménez en el texto de sala. 

La exposición se puede admirar en la Galería planta baja del CaSa, ésta finaliza el 29 de septiembre de 2019, el horario de visita es de 9 a 20 horas, y abre todos los días de la semana.


Demián Flores plasma en América la realidad del país

*America: New visions from the old world is exhibited in the CaSa

America: New visions from the old world is an exhibition, composed of 54 graphic works and an installation, with which Demián Flores (Juchitán, Oaxaca, 1971) arrives at the Centro de las Artes de San Agustín (CaSa).

The exhibition is made up of four series: The Good Savage, Anthropophagy, The Destruction of the Indians and America. The artist said, in an interview, that the series that gives name to the exhibition is a dialogue with a book called America by Theodor de Bry which is in the collection of the library at the Oaxaca Institute of Graphic Arts (IAGO).

“Theodor de Bry was a very interesting and important 16th century engraver, because he made all the images that were consumed in Europe at that time: the images that were used by the European Protestants because they were critical towards the conquest and the church”, said the Juchiteco artist.

What attracted him to this engraver is that he never came to America, “all the visual construction that he created, he did from the chronicles or from some images he bought from travelers who came”.

“There is a kind of artifice or things that are attached to reality but there are others that are completely invented; there is a kind of invention of America and how in Europe one begins to consume that idealized, stylized image of an America that was totally different,” commented Demián Flores.

The engraver explained that, like De Bry, who took those images and chronicles as a reference, he uses his own prints to create an update on the reality and violence that we are experiencing.

“Each one of the nuclei makes reference to specific parts, for example Anthropophagy has to do with what we experienced with the disappearance of the 43 Normalistas from Ayotzinapa. In the The Good Savage, we can see that there are American soldiers that come to replace that good, idyllic, savage that was represented.”

Flores commented that what artists do is translate the reality that they have to live through into their images.

He said, on being a person who works from his reality, “art does not give answers, it asks questions. All the time I wonder, I stop to reflect what I have had to live through, that part of Juchitán I have, but also on those nuclei that reach border areas where otherness is, where there is a dialogue with the other.”

What he presents at the CaSa is a project that took him around four years to complete: the first part was carried out with a grant from the National Creators System, after which he continued with the project until it was completed.

The artist said that exhibiting at the CaSa “is a privilege for any artist because it is a center of culture and is an ideal space for those of us who make art.”

He added that the space is one of the most praiseworthy places to set up an exhibition, “because the gallery is large and lends itself to being able to invent and propose museographic developments that are sometimes complicated in other places”.

The artist maintains a close relationship with the CaSa, since he is the coordinator of the less-toxic school of engraving diploma course. This year he will train his fifth generation and it is one of the most anticipated programs every year for artists and students interested in traditional graphic processes.

The curator of the exhibition, Lluvia Sepúlveda Jiménez, indicated that the work will draw on the illustrations of Theodor De Bry, a sixteenth-century publisher and engraver from Liège, in present-day Belgium, who made a vast production of prints on the American continent without ever having travelled to those territories.

“Almost five centuries away, the work of Theodor De Bry is read as a visual construction of the American subject from the European imaginary, an iconographic reinterpretation that also served as a backdrop to launch a harsh criticism of the expansion of the Spanish Crown in the north of Europe, through crude images about the Iberian conquest of the territories in the New World,” explained Sepúlveda Jiménez.

The exhibition can be admired in the gallery of CaSa. It ends on September 29, 2019, visiting hours are from 9 a.m. to 8 p.m. and it is open every day of the week.

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