TEQUIO LA BUENA IMPRESIÓN.

Texto: Guillermo Santos / Fotografía: Dalí Nelio

Registro de Obra: Archivo La Buena Impresión

Oaxaca es una de las ciudades de la mirada. Italo Calvino había pensado en ella a través de las metáforas del gusto culinario y de las ramificaciones vegetales. Uno está tentado a pensar en una ciudad en la que el arte es una gran corriente que trae y lleva docenas de creaciones y caracteres artísticos.

En la mirada como en el arte hay matices y han habitado aquí creadores que han sido capaces de llevar la creatividad a un grado superlativo y otros más han hecho del mercado su espacio de trabajo. Pero nada es tan sencillo como las generalizaciones y es probable que cada creador invente no solo sus propios problemas artísticos sino su modo de vida. Todos los matices posibles, tal como sucede en una pintura, coexisten en Oaxaca.

Hace muy poco tiempo se fundó en esta ciudad un nuevo espacio de creación dedicado a la gráfica, nos referimos a Tequio La buena impresión, ubicado en la calle Xicoténcatl 410. Se trata de un proyecto que, como sucede también alrededor de ciertos espacios de la gráfica, está fundado con el ideal de la transformación social. El Tequio La buena impresión está conformado por creadores y maestros impresores como Fernando Aceves Humana, Adriana Vigné, Francisco Castro Leñero, Doctor Lakra, Iraís Esparza, Lydia Parusol, Nicolás Guzmán, Carla Rippey, Daniel Barraza, Franco Aceves, Javier Areán, Saúl Villa, Carlos Pez, Daniel Flores, Jonatan Velázquez, Maribel González y Francesco Siqueiros. El Tequio La buena impresión resulta precisamente un conjunto de ideas y estéticas diversas que se reúnen con el fin de aportar sus perspectivas para crear un proyecto artístico y social más amplio, que engloba a comunidades que difícilmente tienen contacto con los procesos de la gráfica.

Este taller tuvo sus comienzos en Camboya, en la Facultad de Artes de la Royal University of Fine Arts, donde creadores como Aceves Humana, Javier Areán, Carlos Pez y Francisco Castro, impartieron cursos de historia del arte, dibujo e impresión durante varios semestres. El ejercicio tuvo tan buenos resultados que quisieron crear un puente entre creadores mexicanos y camboyanos, armando un circuito de intercambio de ideas y prácticas artísticas. Actualmente se trabaja en residencias entre artistas emergentes de ambos países y exposiciones de su obra.

El trabajo gráfico es un trabajo colectivo, donde el creador acaso es una parte más de un ensamblaje más complejo. Quizá la idea de un tequio no es inusual ni tampoco el ver el arte como un motor de cambio social. No olvidemos el Taller de Gráfica Popular, que tanto ha aportado a nuestra imaginería visual de la revolución. Aunque, como en todo proyecto hay diferentes rutas, los creadores de La buena impresión decidieron trabajar a modo de tequio, es decir, como una cooperativa en la que cada quien aporta su tiempo e ideas para trascender la figura del creador solitario. Así se han propuesto crear talleres temporales en algunas comunidades de Oaxaca, como Zaachila, Atzompa y Yanhuitlán, con un fin didáctico y sin costo alguno.

La buena impresión alberga una prensa eléctrica de litografía Voirin, de 1909, un aparato de 6 toneladas que fue donado por Julie Gerbaud y Patrick Devreux, gracias a una convocatoria internacional que recibió más de 2000 solicitudes. No creo que sea casualidad que esta máquina habite hoy día en Oaxaca. Fernando Aceves Humana, el director del taller, comenta que, de las 20 máquinas Voirin de estas características que actualmente están en funcionamiento en el mundo, 2 de ellas están en nuestra ciudad.

Los creadores y maestros impresores que conforman Tequio La buena impresión están en consonancia con la historia del grabado, una historia que parece anclarse a tiempos y espacios lejanos, pero que, aquí y ahora, muestra su potencia para crear sugestiones visuales y aportación social. Es posible que esto sólo sea posible en una de las ciudades de la mirada, una ciudad que se desdobla en proyectos sociales y excéntricos.


TEQUIO LA BUENA IMPRESIÓN.

ENGLISH

Oaxaca is one of the cities of the gaze. Italo Calvino had thought of the city through the metaphors of culinary taste and vegetable ramifications. One is tempted to think of a city in which art is a great current that brings and carries dozens of creations and artistic characters.

In vision, as in art, there are nuances that creators have inhabited here that have been able to take creativity to a superlative degree and others have made the market their work space. But nothing is as simple as generalizations and it is likely that each creator invents not only his own artistic problems but his way of life. All possible nuances, as in a painting, coexist in Oaxaca.
         
Very recently, a new creation space dedicated to graphics was founded in this city, we refer to ‘Tequio La Buena Impresión’, located at 410 Xicoténcatl Street. This is a project that also happens in certain other graphic spaces as was founded with the ideal of social transformation. The ‘Tequio La Buena Impresión’ is made up of creators and master printers such as Fernando Aceves Humana, Adriana Vigné, Francisco Castro Leñero, Doctor Lakra, Iraís Esparza, Lydia Parusol, Nicolás Guzmán, Carla Rippey, Daniel Barraza, Franco Aceves, Javier Areán, Saúl Villa, Carlos Pez, Daniel Flores, Jonatan Velázquez, Maribel González and Francesco Siqueiros. The ‘Tequio La Buena Impresión’ is a set of diverse ideas and aesthetics that meet in order to provide their perspectives to create a broader artistic and social project, which encompasses communities that hardly have contact with graphic design processes.

This workshop had its beginnings in Cambodia, at the Faculty of Arts of the Royal University of Fine Arts, where creators such as Aceves Humana, Javier Areán, Carlos Pez y Javier Areán taught courses in art history, drawing and printing for several semesters. The exercise had such good results that they wanted to create a bridge between Mexican and Cambodian creators, building a circuit for the exchange of ideas and artistic practices. They are currently working on residences among emerging artists from both countries and exhibitions of their work.
          
Graphic work is collective work, where the creator is a part of a more complex assembly. Perhaps the idea of ​​a ‘tequio’ is not unusual, nor is seeing art as an engine of social change. Let’s not forget the Popular Graphics Workshop, which has contributed so much to our visual imagery of the revolution. Although, as in every project there are different routes, the creators of ‘La Buena Impresión’ decided to work as a ‘tequio’, that is, as a cooperative in which everyone contributes their time and ideas to transcend the figure of the solitary creator. Thus, they have proposed to create temporary workshops in some communities of Oaxaca, such as Zaachila, Atzompa and Yanhuitlán, with didactic purpose and without any cost.
       


La Buena Impresión houses a Voirin lithography electric press from 1909, a 6-ton device that was donated by Julie Gerbaud and Patrick Devreux, thanks to an international call that received more than 2000 applications. I don’t think it’s a coincidence that this machine lives in Oaxaca today. Fernando Aceves Humana, the workshop director, commented that, of the 20 Voirin machines that are currently in operation in the world, 2 of them are in our city. The creators and master printers that make up ‘Tequio La Buena Impresión’ is in line with the history of engraving, a story that seems to be anchored to distant times and spaces, but that, here and now, shows its power to create visual suggestions and social contribution. It is possible that this is only possible in one of the ‘cities of the eye’, a city that unfolds into social and eccentric projects.

CONTACTO:
Facebook:/La-Buena-Impresión
buenaimpresionac@gmail.com
Xicoténcatl 410, Centro Histórico, Oaxaca de Juárez, Oax. C.P. 68000

Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed
Esto te puede interesar:
Monte análogo / Emilia Sandoval